Se formó en las casas salesianas de Córdoba, Sevilla (Santísma Trinidad), Carabanchel Alto (Madrid) y Utrera, donde profesó, como Salesiano, el 8 de diciembre de 1907.
Fue director de la casas salesianas de Alcalá de Guadaíra (1927-1934) y de Ronda-Colegio "el Castillo" (1934-1936).
El 24 de julio de 1936, en el lugar conocido como "el corral de los potros", cercano a la ciudad de Ronda, fue asesinado. Sus últimas palabras fueron “¡Perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen!”.
Desde 1956 encabezó el expediente eclasiástico del proceso ordinario para la causa de los siervos de Dios de Andalucía; que bajo el lema "Antonio Torrero Luque y 20 compañeros", fue iniciado por la Inspectoría Salesiana de Sevilla. Sin embargo, en 1985 se unificaron las causas de las Inspectorías de Sevilla y Madrid con el lema "Enrique Saiz Aparicio y 62 compañeros".
Antonio Dionisio Torrero Luque fue declarado mártir el 26 de junio de 2006, y finalmente beatificado en Roma el 28 de octubre de 2007, por el Papa Benedicto XVI.